JOAN MIRÓ I FERRÀ (Barcelona, 1893 – Palma de Mallorca, 1983).
“Hommage a Rimbaud”.
Litografía.
Firmada y dedicada a mano a Jean Pierre Boudon.
Medidas: 49 x 38 cm (papel); 55 x 44 cm (marco).
El “Homenaje a Rimbaud” de Joan Miró es una obra que no busca representar literalmente al poeta, sino evocar su espíritu a través de formas, colores y símbolos, muy en la línea del lenguaje visual propio de Miró. Se trata de una composición abstracta y poética totalmente representante del lenguaje del genio surrealista, tanto en las formas como en los colores empleados.
Joan Miró se forma en Barcelona, y debuta individualmente en 1918, en las Galerías Dalmau. En 1920 se traslada a París y se encuentra con Picasso, Raynal, Max Jacob, Tzara y los dadaístas. Allí, bajo la influencia de los poetas y pintores surrealistas, va madurando su estilo; trata de trasponer a lo visual la poesía surrealista, basándose en la memoria, la fantasía y lo irracional. Su tercera exposición en París, en 1928, supone su primer gran triunfo: el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquiere dos obras suyas. Regresa a España en 1941, y ese mismo año dicho museo le dedica una retrospectiva que supondrá su definitiva consagración internacional. A lo largo de su vida recibió numerosos galardones, como los Grandes Premios de la Bienal de Venecia de y de la Fundación Guggenheim en, el Carnegie de Pintura en, las Medallas de Oro de la Generalitat de Cataluña y de las Bellas Artes, y fue nombrado Doctor Honoris Causa por las universidades de Harvard y Barcelona. En la actualidad su producción puede contemplarse en los museos más relevantes del mundo como el MoMa, el Guggenheim o el Reina Sofía.
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