GUSTAVE DORÉ (Estrasburgo, 1832-París,1883).
“El triunfo de la Cruz”.
Grafito sobre papel.
Con sello del atelier del artista en el ángulo inferior derecho.
Con etiqueta al dorso de la "Exposición de Retratos y Dibujos antiguos y modernos". Barcelona, 1910 (Expositor Mariano Fuster. 1862-1929).
Medidas: 55 x 84 cm.
Nos encontramos ante un estudio preliminar de gran formato para su monumental composición "El triunfo del cristianismo sobre el paganismo", tema que obsesionó al autor y cuya versión definitiva al óleo (1868) se convertiría en una de sus obras más aclamadas internacionalmente.
El dibujo revela la capacidad de Gustave Doré para dominar la épica y el dinamismo compositivo. La composición se articula mediante una estructura ascendente-descendente: en el centro superior, la figura de Cristo portando la Cruz emerge como el eje de la luz divina, escoltado por una milicia celestial de ángeles. En el plano inferior, Doré despliega su maestría para lo dramático, representando la caída de las deidades paganas —Júpiter, Venus y las figuras de la mitología clásica— que se desvanecen ante el avance del dogma cristiano.
El uso del grafito es aquí de una precisión quirúrgica, pero cargado de la energía propia de un boceto de ideación. Las gradaciones tonales logradas mediante el sombreado definen no solo los volúmenes anatómicos, sino una atmósfera de claroscuro espiritual que prefigura sus famosas ilustraciones para la Divina Comedia de Dante o la Biblia.
Gustave Doré (1832–1883) fue un eminente artista francés y el ilustrador más destacado del siglo XIX. Aunque cultivó la pintura y la escultura, su prestigio internacional reside en sus grabados para clásicos como la Biblia, la Divina Comedia, Don Quijote y el Paraíso Perdido.
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