MANUEL MARÍN (Cieza, Murcia, 1942 – Málaga, 2007).
Sin título, c. 1980.
Hierro policromado. Pieza única.
Adjunta certificado de autenticidad expedido por Doña Monika Rabassa, viuda del artista.
Presenta desgastes muy leves.
Firmada.
Medidas: 41 x 70 x 27 cm.
En el contexto de los años 80, cuando Manuel Marín ya había definido plenamente su identidad artística, esta escultura móvil en hierro evidencia su interés por la síntesis formal y el color estructural. Los tonos primarios articulan la composición y remiten a los principios del neoplasticismo, mientras las formas suspendidas generan una sensación de equilibrio inestable. La obra dialoga con la tradición de la escultura cinética, pero se distingue por la capacidad de Marín para convertir el movimiento en un lenguaje más poético y personal.
Manuel Marín se inició en el toreo a los diez años y debutó a los dieciséis, pero a los veinte se trasladó a Londres, donde trabajó en una galería de arte y se orientó hacia la escultura. Allí colaboró con Henry Moore como asistente en la creación de obras en bronce. En 1964 se estableció en Nueva York, donde fue restaurador de arte antes de abrir The American Indian Art Gallery, con clientes como Warhol, Basquiat, De Kooning y Keith Haring. En 1969 comenzó a realizar sus propias esculturas, influido por el arte móvil, y en 1970 presentó su primera exposición en la galería Alan Brown de Scarsdale. Su obra ha sido expuesta internacionalmente y actualmente cuenta con monumentos públicos en Estados Unidos y España, además de estar presente en colecciones de distintos países
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