FRANCESC VIDAL I JEVELLÍ (Barcelona, 1848–1914).
Espejo modernista, ca. 1900.
Madera de caoba, latón dorado y decoración de granitos de vidrio cloisonné.
Espejo biselado.
Presenta faltas en algunas pequeñas aplicaciones de vidrio y ligeras marcas de uso.
Medidas: 74 x 87 cm.; 50,5 x 63 cm (espejo).
El espejo se enmarca mediante una amplia cenefa rectangular, organizada a partir de bandas geométricas y una rica decoración vegetal. Flores, hojas y tallos sinuosos se concentran especialmente en las esquinas, desde donde se prolongan hacia los laterales mediante ritmos simétricos y estilizados. Especial relevancia adquiere la decoración de granitos de vidrio cloisonné. Los tonos rojizos, verdes, violetas y dorados destacan sobre el fondo oscuro, generando una superficie de notable riqueza cromática y textural. Las molduras de metal dorado que rodean la luna y perfilan el marco refuerzan el carácter refinado de la pieza. La integración de ebanistería, metalistería y artes del vidrio responde a la concepción unitaria de las artes decorativas desarrollada por Francesc Vidal.
Francesc Vidal i Jevellí fue uno de los grandes precursores del modernismo y del interiorismo en Cataluña. Tras formarse en París, fundó en Barcelona un innovador complejo de talleres en el que se reunían ebanistas, vidrieros, fundidores y proyectistas. Trabajó para la Casa Real, el marqués de Comillas y destacados representantes de la burguesía, y de sus talleres salió parte del mobiliario del Palau Güell. Su obra está representada en el Museu Nacional d’Art de Catalunya y en el Museu del Disseny de Barcelona.
.jpg)