JOAN BORRELL NICOLAU (Pobla de Segur, 1888 - Barcelona, 1951).
"Retrato de Antonio Salvá i Torres", Palma de Mallorca, 1942.
Piedra de Santanyi.
Firmada y fechada.
Medidas: 60 x 50 x 30 cm.
Realizado en 1925 y tallado en mármol, este retrato de Mercé Plantada constituye uno de los testimonios más sólidos de la etapa de plena madurez creativa de Joan Borrell. La obra revela el dominio técnico característico de Borrell en el retrato escultórico: precisión anatómica sin rigidez académica, control del modelado y una estudiada contención expresiva que otorga a la figura una presencia serena y digna. El tratamiento del mármol, de superficie pulida y luminosa, está resuelto con gran sensibilidad en zonas como el rostro y el cabello, donde la transición entre planos se suaviza para enfatizar el carácter psicológico por encima del mero parecido físico. Dentro del contexto de la escultura catalana de entreguerras, este retrato ejemplifica la voluntad de combinar realismo depurado y modernidad medida, alejándose del exceso decorativo para centrarse en la construcción de una identidad sólida y humana. Se trata, por tanto, de una pieza especialmente significativa dentro de la producción retratística de Borrell, con documentación expositiva destacada y cualidades formales que la sitúan entre sus obras más relevantes.
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