JULIO GIRONA FERNÁNDEZ (Manzanillo, Cuba, 1914-La Habana, 2002).
Sin título, ca. 1970.
Técnica mixta sobre lienzo.
Firmado en el ángulo superior izquierdo.
Adjunta certificado de autenticidad emitido por José Veigas Zamora.
Medidas: 129 x 88 cm; 133 x 92 cm (marco).
Realizada en torno a 1970, esta obra pertenece a la madurez de Julio Girona, tras su prolongada vinculación con el ambiente artístico neoyorquino y en un momento de progresivo acercamiento a Cuba. Formado inicialmente como escultor, Girona desarrolló después una trayectoria pictórica en la que alternó la figuración y la abstracción, manteniendo un interés constante por la línea, la estructura y la transformación de la figura.
La composición se construye mediante una densa superposición de planos, perfiles curvos y líneas que recorren verticalmente el lienzo. Aunque el lenguaje es abstracto, algunas formas conservan resonancias corporales, arquitectónicas o instrumentales, surgidas de la articulación entre fragmentos antes que de una representación explícita.
El equilibrio entre geometría y formas orgánicas, junto con el empleo del dibujo como elemento vertebrador, distingue la obra de la gestualidad más expansiva del expresionismo abstracto. Su gran formato y la riqueza de relaciones internas convierten el lienzo en un ejemplo representativo de su investigación abstracta madura.
Julio Girona estudió en la Academia de San Alejandro, la Académie Ranson de París y la Art Students League de Nueva York. Vinculado a la Escuela de Nueva York y miembro de The Club, expuso desde 1954 en galerías estadounidenses y europeas. El Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba le dedicó retrospectivas en 1986 y 2009, y en 1998 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas de Cuba.
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