VÍCTOR MIRA (Zaragoza, 1949 – Múnich, 2003).
S/t, c. 1990.
Técnica mixta sobre lienzo.
Firmado en ángulo inferior izquierdo.
Medidas: 60 x 73 cm; 75 x 88 cm (marco).
Mira se aleja de la representación figurativa para adentrarse en un lenguaje abstracto y matérico, donde la textura y el gesto adquieren un papel protagonista. La superficie pictórica, dominada por un fondo negro de gran densidad, está recorrida por líneas sinuosas de vivos colores ,rojo, verde, azul y amarillo, que contrastan con la oscuridad del soporte. La composición transmite una fuerte sensación de movimiento y energía, propia del expresionismo abstracto que caracteriza parte de la producción del artista.
Desde el punto de vista iconográfico, la obra renuncia a símbolos reconocibles y apuesta por formas abiertas a la interpretación. Las líneas serpenteantes pueden evocar recorridos, huellas, raíces, corrientes de energía o signos caligráficos, sin fijar un significado único.
Víctor Mira fue un escultor, pintor, grabador y escritor de formación principalmente autodidacta. Debutó muy joven con una exposición individual en Zaragoza y, tras pasar por Madrid, Alemania y Barcelona, inició una destacada carrera internacional. Expuso en países como Alemania, Estados Unidos, Francia, Suiza, Holanda, Suecia, Noruega, Colombia, Bélgica y Austria, además de hacerlo regularmente en España. En 2003 recibió el Premio al Mejor Artista Español Vivo en la feria ARCO, poco antes de su fallecimiento. Sus obras forman parte de importantes museos y colecciones internacionales, entre ellos el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), el Museo Reina Sofía, el MACBA y otros destacados museos españoles.
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