Escuela sevillana, finales del siglo XVII.
“Virgen del Rosario con Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Siena”.
Óleo sobre lienzo.
Reentelado.
Marco español del siglo XVIII, en madera tallada y dorada. Presenta desperfectos y restauraciones.
Medidas: 69 × 119 cm; 99 × 144 × 4 cm (marco).
La obra se inscribe en la tradición devocional de la pintura sevillana del último tercio del siglo XVII y desarrolla una de las iconografías esenciales de la espiritualidad dominica: la entrega del rosario a Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Siena. La disposición simétrica, la claridad narrativa y la solemne aparición de la Virgen responden a una imagen concebida para transmitir de manera inmediata el valor doctrinal.
La Virgen ocupa el eje central, entronizada sobre una nube sostenida por querubines. La corona de estrellas y la media luna remiten a la iconografía apocalíptica e inmaculista, mientras que el rosario extendido hacia Santo Domingo identifica la advocación principal. Santa Catalina porta la corona de espinas, la cruz y el corazón, elementos relacionados con su experiencia mística y con su especial vinculación a la Pasión de Cristo.
La composición conserva el sentido escenográfico propio del Barroco sevillano: las figuras laterales abren sus gestos hacia el centro, los hábitos forman amplias masas de color y la aparición celestial se eleva sobre un espacio deliberadamente sobrio.
El marco español del siglo XVIII, tallado y dorado, presenta un copete calado de perfiles ondulantes, hojas y motivos de rocalla. Su riqueza ornamental prolonga el efecto retabular de la pintura y refuerza el carácter ceremonial del conjunto.
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