ANTONI VILA ARRUFAT (Sabadell, Barcelona, 1894 – Barcelona, 1989).
“Arcángel”, 1943.
Carbón y clarión sobre papel.
Firmado y fechado en el ángulo inferior izquierdo.
Medidas: 55 x 35 cm; 72 x 52 cm (marco).
Pintor, grabador y muralista, Antoni Vila Arrufat fue una figura destacada del arte catalán del siglo XX. Hijo y discípulo del pintor Joan Vila Cinca, completó su formación en la Escuela de la Llotja de Barcelona y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Posteriormente amplió estudios en París e Italia; la experiencia parisina lo acercó al art déco y a las nuevas corrientes europeas, mientras que su viaje a Italia despertó su interés por la pintura al fresco. Su lenguaje evolucionó desde un realismo inicial hacia una figuración vinculada al espíritu noucentista, caracterizada por la solidez de las formas, la claridad compositiva y una particular serenidad, siendo especialmente representativas sus figuras femeninas y maternidades. Fue además uno de los pioneros en la recuperación y renovación de la pintura al fresco en Cataluña, realizando numerosos conjuntos murales de temática religiosa y civil. Participó en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 y en las Bienales de Venecia de 1940 y 1952, y obtuvo la Medalla de Honor de la Exposición Nacional de Barcelona en 1942 y la Primera Medalla de Grabado en Madrid en 1948. Ejerció asimismo como catedrático de grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sant Jordi, desarrollando una importante labor pedagógica.
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