ENRIQUE OREJUDO MENDO (España, mediados del siglo XX).
“Homenaje a Gustav Klimt”.
Madera tallada y pintada.
Firmada en el ángulo inferior derecho.
Medidas: 69 x 128 x 3 cm.
En este relieve Orejudo traslada al lenguaje tridimensional de la talla el universo ornamental de Gustav Klimt, tomando como referencia Serpientes de agua II, una de las composiciones más evocadoras del artista vienés. Las formas sinuosas, el carácter ornamental y la sensualidad de la composición adquieren aquí una nueva dimensión gracias al relieve y al tratamiento pictórico de la madera. El resultado establece un sugerente diálogo entre pintura y escultura, entre la tradición artesanal y la reinterpretación de un icono de la modernidad centroeuropea. La riqueza de las formas y el acabado policromado convierten la pieza en un objeto de fuerte presencia decorativa, en el que la influencia de Klimt se integra con el lenguaje propio de la escultura artesanal de Orejudo.
Enrique Orejudo fue un gran pionero en el trabajo combinado de la madera y el alabastro, y a día de hoy la firma que lleva su nombre, fundada en 1968 en Cabrerizos (Salamanca), sigue activa. Orejudo se hizo pronto conocido en el panorama internacional por la belleza, calidad y originalidad de sus obras, y en 1974 se producirá la primera ampliación de su taller, que ocupará entonces un edificio completo de tres plantas. Finalmente, se desarrollará una segunda ampliación en 1999. A día de hoy, el concepto de trabajo de la firma se mantiene sin cambios, aunque se ha producido una evolución combinando la artesanía tradicional con las nuevas técnicas desarrolladas por sus artistas. De forma independiente, Enrique Orejudo realizó diversos trabajos para pasos procesionales de Salamanca, así como algunos escudos para su Plaza Mayor.
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