SALVADOR DALÍ (Figueres, 1904-1989).
“La girafe saturnienne” (La jirafa saturniana), serie “La conquista del Cosmos”.
Grabado sobre papel, ejemplar E.A.
Justificado a mano.
Firmada a mano en el margen inferior derecho.
Medidas: 70 x 100 cm; 113 x 143 cm (marco).
“La jirafa saturniana” despliega buena parte del imaginario fantástico y visionario que convirtió a Salvador Dalí en una de las figuras fundamentales del surrealismo internacional. Dominando la composición aparece una monumental criatura de anatomía imposible, a medio camino entre caballo y jirafa, cuyo cuerpo extremadamente estilizado y sus largas extremidades óseas parecen avanzar por un paisaje desértico. De su lomo surgen llamaradas y finas líneas que se prolongan por el cielo, introduciendo una intensa sensación de movimiento y evocando el célebre motivo daliniano de la jirafa en llamas, presente en su universo desde la década de 1930. A su alrededor, formas biomórficas, signos de apariencia cósmica y una enigmática figura completan una escena gobernada por asociaciones irracionales y metamorfosis, recursos esenciales del lenguaje del artista.
Pintor y escultor, Salvador Dalí fue uno de los máximos exponentes del movimiento surrealista. Debuta individualmente en 1925, en las Galerías Dalmau de Barcelona. En 1926, tras ser expulsado por indisciplina de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, marcha a París. Allí conoce al joven Picasso y, cuatro años más tarde, se adhiere al movimiento surrealista. La producción de Dalí en este periodo se basa en las teorías de Freud, aclamadas por Breton: representación de imágenes oníricas y objetos cotidianos en formas compositivas insospechadas y sorprendentes. Algunas de las características de su obra de este momento se convirtieron en distintivas de toda su obra posterior. Asimismo, absorbía las influencias de diversos estilos artísticos, desde el academicismo clásico hasta las vanguardias más rompedoras. Su trabajo influyó enormemente en el rumbo del surrealismo durante los años siguientes, siendo aclamado como creador del método paranoico-crítico, esencial combinación de lo real con lo imaginario. A raíz de su primera exposición individual en Nueva York, en 1934, su proyección internacional queda definitivamente consolidada. La mayor parte de su producción está reunida en el Teatro-Museo Dalí de Figueras, seguida por la colección del Salvador Dalí Museum de St. Petersbug (Florida), el Reina Sofía de Madrid, la Salvador Dalí Gallery de Pacific Palisades (California), el Espace Dalí de Montmartre (París) o el Dalí Universe de Londres.
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