SALVADOR MOLLÁ SORIANO (España, 1960).
Sin título.
Cerámica y base de hierro.
Firmada con anagrama.
Medidas: 40 x 22 x 34 cm; 77 x 25 x 25 cm (base).
En esta escultura, Salvador Mollá Soriano presenta una figura humana de escala contenida, sentada en actitud introspectiva sobre un pedestal de hierro oxidado que refuerza la verticalidad y el aislamiento del cuerpo. La superficie cerámica, tratada con esmaltes azulados de textura irregular, confiere a la figura una apariencia frágil y casi líquida, en contraste con la solidez industrial de la base metálica.
El personaje sostiene un conjunto de signos o letras en colores vivos, elemento que introduce una dimensión simbólica vinculada al lenguaje, la comunicación o la acumulación de significados. La ausencia de rasgos faciales definidos universaliza la figura y desplaza la atención hacia el gesto y el objeto sostenido, sugiriendo una reflexión sobre el peso de los códigos culturales y su impacto en el individuo contemporáneo.
En la obra de Salvador, los materiales son a menudo los protagonistas y motores del proceso creativo.
Salvador Moya posee una amplia trayectoria artística que se expresa en diversas disciplinas: dibujo, pintura, escultura con diferentes materiales y tratamientos, aunque principalmente trabaja la cerámica, materia con la que ha tenido una gran proyección profesional, aplicada en arquitectura y decoración. También es habitual en su obra el uso del hierro, acero, vidrio, madera, etc. en cualquiera de sus creaciones, aportando un interesante contraste a su obra, y distinguiéndose por la recuperación de materiales o la reconversión del mobiliario.
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