Espejo tocador; Trabajo español o novohispano; segunda mitad del siglo XVIII.
Plata, madera y vidrio.
Medidas: 46 x 28 x 3 cm.
La platería constituye una de las manifestaciones más refinadas del arte suntuario en el ámbito hispánico durante la segunda mitad del siglo XVIII. Estas piezas, destinadas al uso doméstico y vinculadas al espacio íntimo del aseo personal, reflejan no solo el alto nivel técnico alcanzado por los talleres de plateros, sino también los cambios en las costumbres y en la cultura material de la época, marcados por una creciente atención al confort, la apariencia y el decoro.
En el contexto español y novohispano, el uso de la plata adquirió un notable valor simbólico y social. Más allá de su función práctica, se convirtió en un objeto de prestigio, asociado a la élite urbana y a los círculos cortesanos y criollos acomodados. Su presencia en los interiores domésticos evidenciaba el gusto por el lujo moderado y por la ostentación controlada, acorde con los ideales ilustrados de orden y refinamiento.
Desde el punto de vista artístico, estas obras destacan por la calidad de la labra y por la riqueza de su repertorio decorativo, en el que conviven elementos del barroco tardío con las primeras formulaciones del rococó y del neoclasicismo. Roleos, motivos vegetales, cartelas y molduras de perfil sinuoso se integran armónicamente en estructuras equilibradas, revelando una notable capacidad de adaptación estilística por parte de los plateros. En el ámbito novohispano, estas piezas incorporan a menudo una sensibilidad ornamental propia, caracterizada por una mayor exuberancia formal y una interpretación local de los modelos peninsulares.
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