Atribuido a Frans Floris de Vriendt
“Moisés hace brotar el agua”.
Óleo sobre tabla. Engatillada.
Adjunta informe de Don Ignacio Panicello.
Procedencia: Fernando María de Constantinopla Fernández de Córdoba y Pérez de Barradas, XIV duque de Lerma
Medidas: 103 x 132 cm; 120 x 148,5 cm (marco).
Abrir subasta en vivo
DESCRIPCIÓN
Atribuido a FRANS FLORIS DE VRIENDT (Amberes, 1517-1570).
“Moisés hace brotar el agua”.
Óleo sobre tabla. Engatillada.
Adjunta informe de Don Ignacio Panicello.
Procedencia: Fernando María de Constantinopla Fernández de Córdoba y Pérez de Barradas, XIV duque de Lerma
Medidas: 103 x 132 cm; 120 x 148,5 cm (marco).
Esta pintura es un ejemplo paradigmático del manierismo flamenco en su momento de plena madurez, en el que confluyen la tradición nórdica con las aspiraciones italianizantes que marcaron la renovación artística de Amberes durante el siglo XVI. Formado probablemente con Pieter Coecke van Aelst y Lambert Lombard, Floris encarna la figura del pictor doctus, capaz de integrar erudición clásica, dominio anatómico y complejidad compositiva en una narrativa visual de gran intensidad.
El tema representado, tomado del relato bíblico del Éxodo, muestra el momento en que Moisés, obedeciendo el mandato divino, hace brotar agua de la roca para saciar al pueblo de Israel en el desierto. Sin embargo, lejos de una lectura estática o meramente devocional, Floris articula la escena como un vasto teatro humano, donde el milagro se despliega a través de una multitud de cuerpos en movimiento. La composición se organiza en diagonales dinámicas que guían la mirada desde el primer plano , con figuras robustas y escultóricas que recuerdan el influjo de Miguel Ángel. La acumulación de figuras, en actitudes variadas y expresivas, revela un interés por la anatomía y la tensión corporal que sitúa la obra en la órbita del manierismo internacional.
Desde el punto de vista estilístico, la pintura destaca por su colorido cálido y contrastado, con predominio de rojos, ocres y tonos terrosos que refuerzan la atmósfera dramática del episodio. La iluminación, de carácter selectivo, modela los volúmenes y subraya los gestos, mientras que el tratamiento del paisaje, abrupto, casi escenográfico, contribuye a intensificar el carácter extraordinario del acontecimiento. La factura pictórica alcanza momentos de gran refinamiento en los rostros y en la representación de los cuerpos femeninos e infantiles.
La excepcionalidad de esta obra radica tanto en su ambición compositiva como en su capacidad para sintetizar distintas tradiciones artísticas. Floris no solo adapta modelos italianos al contexto flamenco, sino que los transforma en un lenguaje propio, caracterizado por la monumentalidad, la expresividad y una cierta teatralidad narrativa. Esta pintura ilustra, además, el prestigio alcanzado por el artista en su tiempo, reconocido por contemporáneos y recopiladores como uno de los principales pintores de los Países Bajos, condición que explica su inclusión en repertorios como el de Pictorum aliquot celebrium Germaniae Inferioris effigies y su posterior valoración por figuras de la talla de Peter Paul Rubens.
OBSERVACIONES
AYUDA
Teléfono para consultas
932 463 241
Si el vendedor acepta su oferta se lo comunicaremos inmediatamente enviándole un presupuesto a medida. Para realizar una oferta ha de estar previamente conectado como USUARIO.
Newsletter
¿Desea recibir nuestro boletín?
Setdart envía, semanalmente y vía e-mail, un boletín con las novedades más destacadas.
Si todavía no ha solicitado la recepción de nuestro boletín, puede hacerlo rellenando el siguiente formulario.